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El turista necesita conexión a Internet
Cuando lean estas líneas los empresarios, hosteleros, y gente del sector servicios en general, estarán ultimando los detalles de la próxima campaña de verano que, por desgracia, promete ser una de las más duras de los últimos tiempos en nuestro país. No podemos obviar la crisis estructural de la economía en nuestro país y, como en un avión bimotor, parece ser que uno de los impulsores (el ladrillo) está incendiado y con pocas expectativas de arreglo. El otro motor, el turismo, tiene otra amenaza estructural: las nuevas ofertas turísticas similares de países emergentes en el sector: Grecia, Túnez, Croacia, etc., que con precios mucho más reducidos que en España, ofertan servicios similares (y sin haber destrozado la costa con megaestructuras aún).
Por todo esto, la oferta de servicios debe diferenciarse e incrementar su calidad. El sol, playa y chiringuito ya no tiene tanto atractivo para un visitante que exigirá gradualmente nuevas capas de servicio. Una de ellas, básica y fundamental, es la facilidad a la hora de conectarse a la Red. El nuevo turista ya no es capaz de vivir sin mirar regularmente su correo o subir las fotos de sus vacaciones a su Red social en tiempo real. Los hosteleros y municipios dependientes del turismo ya se están dando cuenta de esta nueva realidad y están moviendo sus fichas para llegar al visitante. Podemos encontrar, sólo en el último mes de mayo, distintas iniciativas que reflejan esta actividad: Ibiza por ejemplo, ya está implemetando una red WiFi Municipal con precios simbólicos que, por desgracia, no llegará hasta después de verano. Benidorm y Capdepera en Mallorca, han ampliado sus zonas WiFi libres, el enclave del Monasterio de Piedra también ofrece ya conexión gratuita, e incluso se reclama desde la blogosfera y los mass media, una reducción drástica de precios en las conexiones de los aeropuertos españoles. Está claro que el WiFi debe ser tomado como un servicio, un valor añadido a la oferta de estos establecimientos y no como un lujo; de hecho los precios de muchos hoteles rondan los 10 euros de conexión por hora y eso, seguro, que el turista lo tendrá en cuenta a lo hora de elegir según qué sitios. Debemos, por lo tanto, darnos cuenta de que el turismo tal y como se ha venido explotando tiene muy poco margen de mejora si no se innova y se adapta a los nuevos tiempos y cuanto antes nos dediquemos a incrementar estos servicios, antes podremos salvar el único motor que nos queda para salir airosos.
Departamento de Comunicación Grupo GOWEX